l amor es el fin de nuestra naturaleza
humana, por tanto si odiamos estamos
frustrando esa naturaleza, esa esencia
de creación.
  Algunas veces nos confundimos al identificar los
sentimientos y emociones.
En el caso concreto del amor es evidente, latente,
descubrimos que ahí esta porque nos hace ser
mejores; con su videncia permite destacar y llevar a la realización el gran potencial humano.
Con suma frecuencia, la confusión nos lleva al abismo, por lo cual conviene estar atentos, alertas para escuchar la voz del corazón, esa voz espiritual que esta siempre ahí viva, con la respuesta acertada.